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Por
Michael Moore
Diciembre 14, 2003
¡Gracias a Dios Sadán está finalmente de nuevo en manos
estadounidenses!
Realmente debe de habernos extrañado. ¡Hombre, que realmente lucía
mal!
Pero, por lo menos obtuvo un examen odontológico gratuito. Eso es algo
a lo
que muchos estadounidenses no pueden acceder.
A Estados Unidos le solía gustar Sadán. AMÁBAMOS a Sadán. Lo
financiamos. Lo
armamos. Lo ayudamos a gasear a las tropas iraníes.
Pero luego se dió vuelta. Invadió a la dictadura de Kuwait y, haciendo
eso,
hizo la peor cosa que se pueda imaginar, amenazó a un amigo mucho más
amigo
de nosotros: la dictadura de Arabia Saudita, y sus vastas reservas de
petróleo. Los Bush y la familia real saudita eran y son socios cercanos
en
sus negocios, y Sadán, allá en 1990, cometió un despropósito real
llegando
demasiado cerca de sus lujosos bienes. Las cosas fueron cuesta abajo
para
Sadán desde entonces.
Pero no siempre fue así. Sadán era nuestro buen amigo y aliado.
Apoyamos su
régimen. No era la primera vez que hemos ayudado a un asesino. Nos
gustaba
jugar al Doctor Frankenstein. Creamos un montón de monstruos -el Sha en
Irán, Somoza en Nicaragüa, Pinochet en Chile- y luego mostramos
ignorancia o
sorpresa cuando ellos corrían enloquecidos y masacraban gente. Nos
gustaba
Sadán porque quería pelearle al Ayatolah Komeini. Entonces nos
aseguramos de
que tuviera miles de millones de dólares para comprar armas. Armas de
destrucción masivas. Es así, él las tenía. Deberíamos saberlo: ¡nosotros
se
las dimos!
Permitimos y estimulamos a las empresas estadounidenses a hacer negocios
con
Sadán en los años 80. Así fue como consiguió agentes químicos y
biológicos
para usarlos en sus armas químicas y biológicas. Aquí está la lista
de parte
del material que le enviamos, de acuerdo a un informe del Senado de
1994:
* Bacillus Anthracis, causante del anthrax.
* Clostridium Botulinum, una fuente de la toxina del botulismo.
* Histoplasma Capsulatam, causa de una enfermedad que ataca los
pulmones, el
cerebro, la médula ósea y el corazón.
* Brucella Melitensis, una bacteria que puede dañar los órganos más
importantes.
* Clostridium Perfringens, una bactgeria altamente tóxica que causa
enfermedades sistémicas.
* Clostridium tetani, una sustancia altamente toxigenica..
Y aquí están algunas de las empresas estadounidenses que ayudaron a
impulsar
a Sadam haciendo negocios con él: AT&T, Bechtel, Caterpillar, Dow
Chemical,
Dupont, Kodak, Hewlett-Packard, e IBM. La lista completa de las compañías
y
la descripción de cómo ayudaron a Sadán se encuentra en:
http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB82/
Nosotros fuimos tan piolas con el querido y viejo Sadán que decidimos
proveerle nuestras imágenes satelitales para que pudiera localizar
donde
estaban las tropas iraníes. Sabíamos muy pero muy bien cómo usaría
esa
información, y seguramente, tan pronto como le mandamos las fotos de
los
satélites espías, gaseó esas tropas. Y nos quedamos callados. Porque
era
nuestro amigo, y los iraníes eran el "enemigo.! Un año luego de
su primer
ataque con gas a los iraníes, restablecimos completas relaciones
diplomáticas con él.
Más tarde gaseó a su propio pueblo, los kurdos. Ustedes pensarán que
eso nos
obligó a terminar nuestra asociación con él. El Congreso trató de
imponer
sanciones económicas a Sadán, pero la Casa Blanca de Ronald Reagan
rápidamente rechazó la idea. No iban a dejar que nadie descarrilara a
su
buen compadre Sadám. Teníamos un festival de amor virtual con este
Frankenstein que (en parte) creamos.
Y, al igual que el monstruo de Frankenstein mítico, Sadán
eventualmente
quedó fuera de control. No quizo más hacer lo que le ordenaba su
maestro.
Sadán tenía que ser capturado. Y ahora que ha sido devuelto del páramo,
tal
vez tendrá algo que decir acerca de sus creadores. Tal vez podremos
aprender
algo... intersante. Tal vez Donald Rumsfeld pueda sonreír mientras
estrecha
la mano de Sadán de nuevo. Tal como lo hizo cuando lo fue a visitar en
1983.
(ver esa foto en: http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB82/
Tal vez nunca hubiéramos estado en la situación en que nos hallamos si
Rumsfeld, Bush padre, y companía, no hubieran estado tan exitados con
su
amistos monstruo del desierte en los años 80.
A todo esto: ¿Alguien sabe donde está el tipo que mató a 3.000
personas el
11 de Setiembre? ¿Nuestro otro Frankenstein? Demasiados pequeños
monstruos
nuestros, muy poco tiempo antes de la próxima elección...
Candidatos Demócratas: manténgase fuertes. Estos bastardos nos
mandaron a la
guerra con una mentira, la masacre no se detendrá, el mundo árabe nos
odia
con fervor, y pagaremos por eso con nuestros bolsillos en los años próximos.
Nada que haya pasado hoy (o en los últimos nueve meses) ha hecho que
estemos
siquiera UN POQUITO más seguros en nuestro mundo post 11 de setiembre.
Sadán
nunca fue una amenaza a nuestra seguridad nacional. Fue nuestro deseo de
jugar al Dr. Frankenstein el que nos condenó a muerte a todos.
Michael Moore
mike@michaelmoore.com
www.michaelmoore.com
(Traducción: Andrés Capelán) |