A 29 AÑOS DE LA MASACRE DE MARGARITA BELEN

 A veintinueve años de la Masacre de Margarita Belén, seguimos buscando y señalando a los asesinos y sus cómplices, a todos los genocidas. Lo hacemos encontrándonos con todos los que tratan de impedir de una vez por todas que la cobardía, la vergüenza, la mentira, la traición, que reproduce la impunidad, sigan intentando matar nuestros sueños.

A veintinueve años de las torturas, las violaciones, los secuestros, los robos, la desaparición de hombres mujeres y niños. A veintiocho años de la muerte respondemos con la forma más genuina de percibir y reafirmar la vida, a veintiséis años respondemos con la lucha.

Esa lucha que nunca podrán vencer, esa lucha que nace y vive en el corazón de cada hombre digno, justo y solidario. Esa lucha que cree en la otra justicia, la que nace de la igualdad entre los hombres.

A veintinueve años reafirmamos hoy, mas que nunca, que todos somos hijos de la misma historia.

Todos somos hijos de ese país arrasado por el miedo, el silencio, por el prejuicio, el egoísmo, el olvido, la mentira y la cobardía de los poderosos.

Pero también todos somos hijos del otro país, el país de los que recuerdan, de los que no se callan ante las injusticias, de los que ven en el otro a su hermano, el país de los humildes, el de la solidaridad, el país valiente, el país de la verdad, el verdadero país.

Hace veintinueve años, ese país en el Chaco, Corrientes, Misiones, Formosa, Santa Fe y Entre Ríos, fueron las Ligas Agrarias, los movimientos vecinales, las reivindicaciones sindicales, el cooperativismo, la educación popular, los movimientos eclesiásticos de base, los curas del tercer mundo, los movimientos estudiantiles.

Hace veintinueve años intentaban matar ese país, matando a los hombres y mujeres que lo hacían con sus vidas. Hace veintinueve años intentaban matar a los veintidós compañeros fusilados cobardemente en Margarita Belén.

Hoy las balas siguen siendo inútiles, hoy esos compañeros siguen viviendo en las ideas, en las voces y en las manos, en el caminar y la alegría de los que siguen haciendo ese país. Siguen viviendo en cada militante de los movimientos de trabajadores desocupados, en cada integrante de los sindicatos que no se dejan vencer por el soborno y las promesas, en los pequeños productores rurales que luchan por la tierra, en los compañeros aborígenes que día a día nos muestran el verdadero sentido de la dignidad, en los maestros que siguen creyendo en su tarea, en los militantes vecinales, en los trabajadores de la salud y en todos aquellos hombres que hoy, en el nordeste argentino, siguen haciendo con su lucha ese país.

A veintinueve años, los cobardes, los torturadores, los violadores, ladrones y asesinos de ayer siguen intentando esconderse junto a los traidores y a los represores de hoy. Hoy siguen intentando inútilmente matar las ideas que los desenmascaran, hoy son los mismos, y son otros, son esos diputados, ministros, gobernadores y dirigentes partidarios, que reproducen el orden político que permite la exclusión y el hambre, hoy son los jerarcas de las fuerzas de seguridad y sus cuadros, que siguen siendo el palo obediente del poder que golpea y mata a los humildes, hoy son esos jueces y fiscales que se apropian de la justicia para impedirla, los que siguen intentando reproducir la impunidad. Todos ellos siguen siendo sucios obsecuentes del egoísmo, el autoritarismo, la violencia y la ceguera de la hegemonía de los poderosos que se apropian de la riqueza que producen los trabajadores.

Desde la muerte que representan, desde la cobardía que mantienen, desde la mentira con que callan no podrán ver ni escuchar nunca que a veintiséis años ese pueblo al que inútilmente siguen intentado engañar esta gritando que ya nunca mas podrán encubrirse con la mentira, que ya nunca podrán burlarse de la vida, que son y serán la vergüenza de este país.

Ese pueblo esta gritando que ya es el tiempo, que esta de pie y en las calles, desafiando al miedo, gritando que la vergüenza solo se termina con justicia.

A veintinueve años de la Masacre de Margarita Belén reafirmamos que no olvidamos, no reconciliamos y no perdonamos, que pedimos juicio y castigo a los culpables y a los cómplices del genocidio de ayer y de hoy.

A veintinueve años reafirmamos el país de la vida en nuestra lucha por la Identidad y la justicia contra el olvido y el silencio.  

H.I.J.O.S.

Hijos por la Identidad y la Justicia contra el olvido y el silencio.

REGIONAL CHACO EN LA RED NACIONAL  

Y adherentes (...)

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Elaborado por H.I.J.O.S. (Hijos por la Identidad, la Justicia, contra el olvido y el silencio Regional Chaco en la Red Nacional) Gentileza de Maria Gabriela Barrios